25/07/2024

Qué es la inflación subyacente y cómo calcularla

¿Qué es la inflación subyacente?

¿Quién no ha oído hablar en los últimos años de la inflación? Este indicador, que tiene que ver con el aumento generalizado de los precios de bienes y servicios a lo largo del tiempo o en un período determinado, tiene, a su vez un término mucho más exhaustivo, la inflación subyacente, que aporta una visión más estable y específica sobre las presiones inflacionarias que subyacen en la economía.

¿En qué consiste la inflación subyacente?

La inflación subyacente medida por el IPC es un indicador de precios que excluye de la inflación general ciertos componentes volátiles que pueden afectar de forma temporal a la evolución de los precios. Es decir, excluye precios que tienden a experimentar fluctuaciones significativas y rápidas como consecuencia de factores externos, como cambios climáticos o conflictos geopolíticos, que no llegan a reflejar las tendencias subyacentes de la economía. Se trata de un recurso esencial para entender mejor las presiones inflacionarias reales en la economía, eliminando los ruidos causados por las fluctuaciones temporales en ciertos precios.

¿Cuáles son los componentes principales que excluye?
  • Los alimentos no elaborados (alimentos frescos): los precios de los alimentos pueden variar significativamente debido a factores como las condiciones climáticas, plagas, y desastres naturales.
  • La energía: los precios de la energía, que incluyen el petróleo y la electricidad, pueden ser muy volátiles debido a cambios en la oferta y la demanda global, así como a eventos geopolíticos.

Todos los componentes restantes, como pueden ser los alimentos elaborados, la ropa, los transportes o las comunicaciones, sí que formarían parte de esta variable de la inflación.

Es importante señalar que el cálculo de la variación de los precios en España lo lleva a cabo el Instituto Nacional de Estadística (INE). Y que el índice de precios con el que se mide la inflación (IPC) se calcula a partir de una cesta de la compra en la que se incluyen los bienes y servicios que puede consumir un hogar representativo, más el coste de cada uno de ellos.

¿Por qué es importante la inflación subyacente?

La inflación subyacente es una herramienta muy útil para la toma de decisiones en política económica, para la planificación empresarial y financiera, y para mantener la confianza de los consumidores y la estabilidad económica.

Por su capacidad de ayudarnos a conocer la evolución de los precios sin tener en consideración ciertos eventos coyunturales (como pueden ser conflictos bélicos o períodos de crisis), tiene una relevancia más que notable. Al sacar de la ecuación estas variables que pueden generar inestabilidad momentánea, la inflación subyacente muestra de forma más certera la tendencia inflacionista. Este papel destacado podemos desgranarlo con detalle en los siguientes puntos:

  • Es una clara indicadora de tendencias económicas a largo plazo: la inflación subyacente aporta una visión más clara de las tendencias de inflación a largo plazo. Y es que, al eliminar los componentes volátiles, como los precios de los alimentos y la energía, se evitan los cambios bruscos y temporales. Esto permite a los economistas y a los responsables de la política monetaria identificar las tendencias subyacentes de la economía.
  • Contribuye a generar un mayor acierto en las decisiones de política monetaria: los bancos centrales, como la Reserva Federal (FED) en Estados Unidos o el Banco Central Europeo (BCE), utilizan la inflación subyacente como uno de los principales indicadores para tomar decisiones sobre la política monetaria. Dado que la inflación subyacente es menos volátil, proporciona una base más fiable para ajustar las tasas de interés y otras herramientas de política monetaria.
  • Ayuda a generar una mayor estabilidad económica: mantener una tasa de inflación baja y estable es muy importante para la estabilidad financiera. La inflación subyacente ayuda a los responsables de la política económica a diseñar e implementar políticas que mantengan la estabilidad de precios, lo que es fundamental para el crecimiento económico sostenible y para evitar episodios de hiperinflación o deflación.
  • Herramienta de planificación empresarial y financiera: las empresas y los inversores utilizan la inflación subyacente para la planificación a largo plazo. Una medida estable de la inflación permite a las empresas tomar decisiones fundamentadas sobre precios, salarios, inversiones y expansión. Los inversores también van a poder beneficiarse siempre de una medida estable para evaluar las expectativas de inflación y ajustar sus carteras de inversión en consecuencia.
  • Refuerzan la confianza del consumidor: una medida de inflación más estable contribuye a la confianza del consumidor. Cuando los consumidores perciben que la inflación está bajo control y es predecible, es más probable que realicen compras importantes e inversiones, lo que a su vez impulsa el crecimiento económico.
  • Mide la evolución de las políticas económicas: los responsables de la política económica pueden evaluar mejor el impacto de sus medidas utilizando la inflación subyacente. Esto permite ajustar las políticas fiscales y monetarias para alcanzar objetivos económicos sin ser distraídos por fluctuaciones temporales en los precios.
¿Cómo se calcula esta inflación?

La inflación subyacente se calcula utilizando el índice de precios al consumidor (IPC) o el índice de precios al productor (IPP), pero excluyendo los componentes volátiles que ya hemos visto, los alimentos y la energía. El paso a paso para calcular la inflación subyacente es el siguiente:

  1. Recolección de datos: los datos sobre los precios de una cesta de la compra representativa de bienes y servicios se recolectan habitualmente. Esta cesta incluye una amplia gama de productos, desde alimentos y ropa hasta servicios de salud y transporte e intenta representar la cesta de la compra de una familia media española.
  2. Exclusión de componentes volátiles: para calcular la inflación subyacente, se excluyen los precios de los alimentos frescos y la energía debido a su alta volatilidad. Esto se hace porque estos precios pueden ser afectados por factores temporales como el clima o eventos geopolíticos, lo que puede distorsionar la medida de la inflación subyacente.
  3. Cálculo del índice: después de excluir los componentes volátiles, se calcula un nuevo índice utilizando solo los precios de los bienes y servicios restantes. Este nuevo índice refleja la inflación subyacente.
  4. Comparación temporal: para medir la inflación subyacente, se compara el índice calculado en un periodo actual con el mismo índice en un periodo anterior. Esta comparación puede ser mensual, trimestral o anual, dependiendo de la frecuencia de los datos recolectados.
Fórmula para calcular la inflación subyacente

La fórmula básica para calcular la tasa de inflación subyacente es:

Tasa de inflación subyacente = Índice subyacente actual - Índice subyacente en el período anterior / Índice subyacente en el período anterior x 100.

Podemos ver un ejemplo claro aquí:

  1. Índice General de Precios (IGP): 100 (periodo base)
  2. Índice de precios actual sin alimentos y energía**: 102 (periodo actual)

Tasa de inflación subyacente = 102 - 100 /100 x 100 = 2%

Además de esto existen ciertas excepciones en determinados países y organismos que pueden utilizar métodos ligeramente distintos para calcularla, como pueden ser:

  • Bancos Centrales: utilizan métodos específicos y publican regularmente las tasas de inflación subyacente.
  • Institutos Nacionales de Estadística: recogen y publican datos sobre la inflación, incluidos los índices de precios al consumidor (IPC) y los índices de precios al productor (IPP).

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